democraciaAbierta: Opinion

La izquierda vuelve al poder en Honduras, y es mujer

Con la victoria de Xiomara Castro el progresismo tiene otra oportunidad después de 12 años de derechismo corrupto, miseria y violencia extrema.

democracia Abierta
3 diciembre 2021, 12.00am
Xiomara Castro, presidenta de Honduras.
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Alamy.

Después de varios de escrutinios, Xiomara Castro, del partido izquierdista Libertad y Refundación (Libre) se alzó como la ganadora, y primera presidenta mujer, de las elecciones en Honduras, uno de los países latinoamericanos más golpeados en los últimos dos años por la crisis de la pandemia de la Covid-19 y los desastres naturales.

Castro venció a Nasry Asfura, del partido oficialista Partido Nacional (PN) en unas elecciones donde el conteo de los votos fue supremamente lento, tomó casi cuatro días, lo que hizo que los hondureños comenzaran a preocuparse, vistos los antecedentes. En las elecciones previas, en 2017, la tendencia cambió repentinamente, después de que el conteo quedara detenido durante largas horas, lo que desató acusaciones de fraude contra Juan Orlando Hernández, quien resultó finalmente electo.

Xiomara Castro, de 62 años, afirmó en televisión que "Vamos a formar un gobierno de reconciliación, de paz y de justicia. Vamos a iniciar un proceso para garantizar una democracia participativa, una democracia directa". Cuando conoció su victoria definitiva, dijo lo siguiente en Twitter:

Vestida de rojo y negro, la nueva presidenta terminó su discurso con "hasta la victoria siempre", una frase usada por la revolución cubana en un contexto en el que sus rivales la acusan de comunista y en el que los gobiernos de Nicaragua y Cuba ya mostraron su cercanía con ella. Vale la pena recordar que Castro es esposa de Manuel Zelaya, y último presidente de izquierda de Honduras.

¿Qué significa Castro para la región?

La que fuera la primera dama entre 2006 y 2009, se comprometió esta semana a llamar a un diálogo con todos los sectores de la sociedad hondureña para que “podamos utilizar puntos de coincidencia y formar las bases mínimas para un próximo gobierno".

Aunque todavía es muy pronto para vaticinar el futuro de Honduras, es posible afirmar que tendrá una presidenta diferente a la que ha tenido antes. Castro es favorable a temas como el aborto y tiene una relación cercana con China, mientras que su país ha estado tradicionalmente más cerca de Estados Unidos.

Asimismo, en su lucha por sacar al conservadurismo del poder, Castro selló un pacto con la Unión Nacional Opositora de Honduras (Unah), que lidera Salvador Nasralla, quien fue su fórmula presidencial y será vicepresidente.

Durante su campaña afirmó que va a llevar a cabo una "refundación del país", con base a un programa de gobierno que buscará reformar varias leyes del gobierno anterior.

Durante su campaña afirmó que va a llevar a cabo una "refundación del país", con base a un programa de gobierno que buscará reformar varias leyes del gobierno anterior. Incluso ha planteado convocar a una Asamblea Cosntituyente para modificar la Carta Magna hondureña.

El domingo 28 de noviembre, al dirigirse a sus simpatizantes, dijo que, si ganaba, se aseguraría de acabar con el narcotráfico, la corrupción y los escuadrones de la muerte. Desde finales de 2020, expertos en materia de DDHH aseguraron que los escuadrones de la muerte se habían reactivado debido a que más de una docena de personas fueron ejecutadas y abandonadas en lugares solitarios de Honduras, bajo un modelo criminal denominado “empaquetados”. Todos los asesinados muestran un patrón: fueron amarrados, embalados en bolsas plásticas con rótulos que decían extorsionadores.com. En 2021 la situación no mejoró y los empaquetados siguieron apareciendo. Castro ha hecho de esto una de sus banderas.

Otro punto importante en su agenda es, según sus propias palabras, “no fallarle a las mujeres”. Según cifras del PNUD, en 2020 el sistema de llamadas de emergencia de Honduras superó las 100.000 llamadas por violencia doméstica e intrafamiliar. Por eso, Castro está decidida a apoyar a las mujeres durante su mandato y lo que ella considera que es lo que más quieren: los hijos y la infancia.

Otro proyecto de la presidenta es derogar la Ley Orgánica de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE), que se aprobó en mayo de 2021, y que establece zonas del territorio nacional sujetas a un régimen especial en las que los inversionistas son quienes están a cargo de la política fiscal, de seguridad y de resolución de conflicto. Para ella eso es sinónimo de vender la soberanía del país, por lo que buscará generar inversión y empleo de otra forma.

Castro se perfila como una activista apasionada, que ya había intentado ser presidenta una vez anteriormente, y que llega al trabajo más complejo de su país sin una sola acusación de corrupción

Castro se perfila como una activista apasionada, que ya había intentado ser presidenta una vez anteriormente, y que llega al trabajo más complejo de su país sin una sola acusación de corrupción y con el enorme reto de rescatar a un país azotado por la violencia, la crisis climática y migratoria, y con una pobreza que afecta a cerca del 70 por ciento de sus habitantes. Por ahora, la nueva presidente electa aparece como una esperanza para la democracia en Latinoamérica, región donde proliferan líderes autoritarios como Jair Bolsonaro, Nicolás Maduro o Daniel Ortega, sumida en una crisis económica y social acentuada por una pandemia que no acaba de desaparecer del horizonte mundial.

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