democraciaAbierta: Opinion

Por qué un acuerdo entre Rusia y Ucrania no está en la agenda

Ambas partes tienen actualmente un incentivo para seguir luchando. Mientras esto sea así, es poco probable que las negociaciones tengan éxito

Dmytro Babachanakh
15 marzo 2022, 9.53pm
28 de febrero: Equipos de negociación ucranianos y rusos se reúnen en Homyel, Bielorrusia
|
(c) ITAR-TASS News Agency / Alamy Stock Photo. All rights reserved

La injusta invasión rusa de Ucrania ya ha causado enormes estragos. Las guarderías han sido destruidas, los hospitales han volado por los aires y las ciudades que han quedado rodeadas se están quedando sin alimentos ni suministros médicos. Millones de ucranianos se han convertido en desplazados, muchos de ellos huyendo a través de las fronteras.

Por ello, el resto del mundo espera que las negociaciones entre Rusia y Ucrania tengan éxito. Varios políticos de alto nivel, como el primer ministro israelí Naftali Bennett, el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan y el presidente francés Emmanuel Macron, han mantenido conversaciones con Kiev y Moscú. Funcionarios rusos y ucranianos han mantenido una serie de reuniones, incluida una entre los respectivos ministros de Asuntos Exteriores el 10 de marzo.

Los resultados de estas negociaciones han sido hasta ahora mínimos, salvo los compromisos vacilantes de Rusia con los corredores humanitarios. Para entender por qué esto es así y por qué no es probable que las cosas cambien, hay que considerar las negociaciones de forma más amplia.

Estas negociaciones deben entenderse como un medio para que las dos partes expresen su acuerdo durante una etapa concreta del conflicto. Las negociaciones no sustituyen a un acuerdo sobre el conflicto en sí, ni lo reemplazan, especialmente mientras la guerra continúa.

Get the free oDR newsletter

A weekly summary of our latest stories about the post-Soviet world.

En pocas palabras, si existe la voluntad del Kremlin de continuar la guerra y la oportunidad de que Ucrania conserve su capacidad militar, lo que habrá surgido es un acuerdo para la guerra entre los dos Estados. Mientras no se rompa, este consenso hará inviable cualquier otro acuerdo expresado en las negociaciones. Hay varios factores que hacen probable este escenario.

Si Rusia desea continuar con las hostilidades y Ucrania conserva su capacidad militar, es muy probable que se produzca una guerra prolongada la que ambos ejércitos permanezcan parcialmente operativos y la población civil sufra considerablemente

En primer lugar, este acuerdo satisface los objetivos principales de las dos partes. Sea cual sea el objetivo inicial del Kremlin en Ucrania, ahora está claro que no se ha conseguido. Dado que el ejército ruso ha rodeado las ciudades ucranianas y ha bombardeado con saña a la población civil, el objetivo actual del Kremlin es causar el mayor daño posible a Ucrania, en lugar de dirigirse únicamente al ejército ucraniano. Que las negociaciones lleguen antes o después de que se produzcan ciertos daños no preocupa al Kremlin.

Para Ucrania, el objetivo es defender el país y evitar la derrota militar, algo que sólo puede hacerse mediante una resistencia continua. La defensa de Ucrania es ahora un objetivo en sí mismo para Ucrania, sobre todo teniendo en cuenta la ausencia de garantías por parte del Kremlin para desescalar antes o después de que se produzca cualquier negociación.

Por lo tanto, una situación en la que los combates continúan es, en gran medida, satisfactoria para ambas partes en cuanto a sus objetivos básicos.

Un soldado ucraniano frente a una escuela de Valsylkiv que ha sido alcanzada por misiles rusos
A Ukrainian soldier stands in front of a school in Valsylkiv that has been hit by Russian missiles
|
Sipa US / Alamy Stock Photo

En segundo lugar, la postura negociadora de Rusia no permite un compromiso pacífico. La actitud rusa de "todo o nada" se refleja en la lista de exigencias de Rusia: reconocimiento oficial de Crimea como rusa, reconocimiento de las falsas repúblicas de Luhansk y Donetsk, no pago de reparaciones y estatus neutral y desmilitarización para Ucrania. Esto también podría incluir la toma de territorios actualmente bajo control ruso. No es la primera vez que Rusia se dedica a la diplomacia sin compromiso. El ultimátum de Rusia sobre las garantías de seguridad a Occidente en diciembre de 2021 era tan inaceptable para Occidente como lo son hoy las exigencias del Kremlin a Ucrania.

Por último, la actuación de los ejércitos de Rusia y Ucrania también condiciona este acuerdo de guerra. Los informes indican que la actuación del ejército ucraniano ha sido sólida y que ha conservado el mando y otras capacidades. Esto se debe a que el ejército ucraniano ha elegido una estrategia de defensa que prioriza la capacidad de los militares sobre el control territorial.

En Ucrania no hay una línea de frente. Más bien, el ejército ucraniano atrae a las tropas rusas hacia el interior del país sólo para contraatacar repetidamente desde posiciones más ventajosas. En efecto, esto significa que es improbable un escenario en el que el ejército ucraniano sea totalmente incapacitado por el Kremlin.

Por otro lado, el Kremlin no ha conseguido sus objetivos iniciales y ha redoblado sus esfuerzos para poner sobre la mesa toda la mano de obra posible, reorganizando el ejército que intenta ocupar Ucrania. Al analizar el estado de esta guerra, los analistas tienen que hacer suposiciones: la más factible es que Putin no muestra ninguna intención de retroceder. Al mismo tiempo, el Kremlin está sufriendo grandes pérdidas y ha tenido importantes problemas de abastecimiento.

Si Rusia desea continuar con las hostilidades y Ucrania conserva su capacidad militar, es muy probable que se produzca una guerra prolongada y fea en la que ambos ejércitos permanezcan al menos parcialmente operativos y la población civil sufra considerablemente.

Para que este escenario se prolongue, la variable más importante que hay que vigilar es la capacidad del ejército ucraniano, más que el territorio cedido al control ruso, y el suministro activo de armas a Ucrania. En cuanto a Rusia, si opta por continuar con la presión y caer en la trampa de los costos irrecuperables -es decir, que su "inversión" en la guerra tiene que ser devuelta- el acuerdo para la guerra se cimentará aún más.

Unete a nuestro boletín ¿Qué pasa con la democracia, la participación y derechos humanos en Latinoamérica? Entérate a través de nuestro boletín semanal. Suscríbeme al boletín.

Comentarios

Animamos a todo el mundo a que haga comentarios, Por favor, consulte las intrucciones de openDemocracy para comentarios
Audio available Bookmark Check Language Close Comments Download Facebook Link Email Newsletter Newsletter Play Print Share Twitter Youtube Search Instagram WhatsApp yourData